1.Colaboradores motivadosCuando a los colaboradores, se los escucha, no se los juzga, no se los etiqueta, y se puede lograr acompañarlos a su ritmo para que pueda lograr el desarrollo que el mismo colaborar busca, entonces podrá mejorar la moral y la motivación, lo que los mantendrá enfocados en sus trabajos y su desempeño. Un jefe que maneje estas situaciones de otra forma, por ejemplo como pasa habitualmente a través del miedo a sus colaboradores, logrará el efecto contrario, un resultado muy a corto plazo y una situación de estrés que afectará la moral de las personas y por lo tanto también su desempeño en el lugar del trabajo, que además no solo afectará al individuo sino también al negocio. El estrés desmotiva a las personas, lo que provoca el aumento del absentismo y la rotación de personal. 
2. Mejora la productividadEl colaborador motivado y escuchado, mejora la productividad. Esta forma de acompañar a los empleados de una empresa mejora la productividad a corto, mediano y largo plazo. La imposición a través el miedo (te vas a quedar sin laburo, a la próxima te echo, donde vas a conseguir otro puesto como éste) solo hacen obtener resultados a corto plazo, porque la experiencia del colaborar al mediano plazo es mala, tan mala que empieza con absentismos, rotación, etc.
3.Permite liderar a personas en tiempos difíciles.Cuando las situaciones son complejas, difíciles y llegan los momentos de crisis, es importante que los colaboradores estén contenidos, dentro de un espacio de escucha activa, de aceptación de lo que ocurre, de tener un espacio de reflexión de lo que esta ocurriendo y se necesita para poder responder de forma profesional a los problemas. Si ese ambiente y clima fue construido, entonces la forma de liderar ese proceso se tornará de aprendizaje grupal.