Sartre, prestigioso filósofo influenciado por grandes pensadores alemanes (Husser y Heidegger) desarrolló la línea filosófica del existencialismo, marcando una huella en su generación.

La filosofía existencialista tuvo mayor impacto en la conferencia que ofreció en 1946, “Existencialismo y humanismo”, por su optimista mirada hacia la libertad. Se convirtió en la inspiración para muchos pensadores de su época. Dicha corriente se origina desde la mirada ateísta, por ello, que la libertad juega un rol fundamental en el hombre, ya que, al no existir un ser superior, éste no puede ser definido, es decir, no viene “preconcebido” (por un plan mayor) y es ahí donde el ser humano se encuentra dotado de plena libertad, dado que, al no venir condicionado, se encuentra arrojado al mundo. Sartre declara que si hay o no un Dios da exactamente lo mismo, lo cierto es, que estamos en el mundo y nada sabemos anterior a eso. De ahí la famosa frase “La existencia precede a la esencia”. En otras palabras, el ser humano, individuo individual no cuenta con un modelo o una maqueta inicial.

El hombre parte desde una nada para convertirse en un pro-yecto, un dirigirse hacia algo, ya que para Sartre el hombre se constituye cuando muere, porque al poseer plena libertad éste puede cambiar cada día de su vida, pero, solo deja de hacerlo cuando el individuo ha muerto, porque somos cuando ya hemos dejado de existir.La libertad entonces es lo que se antepone a cada acto y se considera de carácter individual, ya que nacemos y morimos en plena soledad, por lo que, uno mismo puede decidir por sobre sus propios actos, cosa, que ni siquiera la moral y la ética son factores decisivos en nuestras elecciones.Dicho lo anterior, se puede reflexionar sobre el concepto de angustia en Sartre. El miedo, la ansiedad, la culpabilidad y la conciencia, son elementos que permiten al hombre dar cuenta de su estado de libertad, en tanto que, cada decisión y consecuencia al no estar definida por una esencia (ser superior) residen en la absoluta responsabilidad del sujeto. Vale decir, que tiene directa relación con la conciencia de ser libres.

El sentimiento de angustia nace por el darse cuenta de que todo lo que sucede es consecuencia de nuestras propias decisiones y nada ni nadie nos podrán ayudar.

He aquí, el sentimiento de” arrojado al mundo” y de soledad; angustia de no tener a quien culpar por todo lo que decidas vivir. Por ello, el concepto de angustia parte por la responsabilidad, de estar plenamente conscientes de nuestra propia existencia, que conlleva al hombre a ser libres para dirigir y juzgar el transcurso o proyectos de sus vidas. Según él, “no tenemos excusas detrás de nosotros ni justificaciones ente nosotros”. Se está “condenado a ser libres”.

Luego Carl Roger, más adelante tomando muchos de los elementos del existencialismo, nos dice que el condicionamiento lo da la cultura y nuestros formadores, las personas que nos crían. Nos dan gran parte de esos condicionamientos que nos cuestionamos de grandes.

El counseling nos brinda esa oportunidad de hacer una pausa, poder ser escuchados y acompañados, solo por el hecho de existir, de angustiarse, de padecer, de tener que elegir, de lograr esa responsabilidad y libertad que decía Sartre. A veces no tenemos esa oportunidad para poder revisarnos solos, sino que a veces la ayuda de un profesional es necesaria.

Victor